La liquidación es la fase posterior a la disolución. Durante este proceso se realiza:
El inventario y balance inicial de liquidación.
El cobro de créditos.
El pago de deudas a proveedores, Hacienda y otros acreedores.
La venta de activos, si procede.
El reparto del haber social entre los socios.
La extinción definitiva de la sociedad.
