La disolución es el acto jurídico por el cual una sociedad cesa su actividad y entra en fase de liquidación. La sociedad mantiene su personalidad jurídica hasta que finaliza la liquidación y se inscribe su extinción en el Registro Mercantil.
¿Cuándo es obligatoria la disolución?
Según la legislación española, una sociedad debe disolverse cuando concurre alguna de estas causas:
Cese de la actividad empresarial.
Pérdidas que dejen el patrimonio neto por debajo de la mitad del capital social.
Imposibilidad de cumplir el objeto social.
Finalización del plazo de duración fijado en estatutos.
Acuerdo de la Junta General.
Cualquier otra causa legal o estatutaria.
⚠️ Importante: Si existe causa legal de disolución, los administradores están obligados a convocar Junta. De no hacerlo, pueden incurrir en responsabilidad personal por las deudas sociales.
